Puerto Santo es una tarde familiar con los pies en la arena y el paladar en el  cielo.

No hay una descripción más aproximada para definir a este lugar, pues aquí el tiempo se detiene para dar paso  a una experiencia sensorial  que debe ser disfrutada sin prisa, a través de  un menú con sabores bien pensados y con las tranquilas olas de Puerto  Juárez  regalándote destellos de luz  y sonidos que harán que todo lo demás se olvide.

Puerto  Santo lo descubrí por casualidad, porque un amigo  me invitó, esa vez llegué de noche y desde entonces está en mi lista de consentidos, pues además de brindar una locación exclusiva no necesita más que la publicidad de boca en boca para estar lleno siempre.

Puerto  Santo es el lugar ideal para tener una comida familiar, de esas que tienen sobremesas exquisitas y que terminan con el último  rayo  de sol. Su menú es, evidentemente de mar, con recetas del Chef Enrique Yáñez, quien nos deleita con ingredientes frescos y contrastes que van más allá de lo  tradicional, haciendo  en el paladar una fiesta en cada plato.

MI HIT:

El ceviche amarillo, no mentía cuando les dije que es el  mejor que he probado  en años.

CHEQUE PROMEDIO:

$350

Por mucho, el mejor ceviche que he probado en años. Gracia por existir @puertosantocancun 😍

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