No en vano  se dicen  ser los embajadores de la comida italiana.

Lo que me gusta de este lugar es que ellos mismos hacen la pasta y lo hacen tan bien que hasta te puedes asomar a ver cómo lo hacen.

El servicio es excepcional, son muy cuidadosos en los detalles y en hacerte sentir muy cómodo.

No es un tipo de restaurantes al que vas cada 8 días, es ideal para una ocasión especial y es importante mencionar que debes ir con los sentidos despiertos , pues desde la iluminación del lugar hasta los sabores son parte de un entorno super consentidor.

MI HIT : Los sombreros verdes, tortellini de ricotta y espinacas  con mantequilla y salvia.

de Postre, el crème brûlée.

CHEQUE PROMEDIO: $700 pesos

Si quieren saber más de esta ambajada de la comida italiana lean  mi historia aquí.

 

 


Ubicación